EL IPHONE, TARDE | Blog de SYC CP

EL IPHONE, TARDE

Dos años después, ¿se equivocó el analista?

El columnista de Bloomberg, Mathew Lynn -un especialista en temas de tecnología- opina que el mediático teléfono de Apple podrá ser un chiche para fanáticos, pero no aporta ninguna revolución al mercado de la telefonía celular.

El iPhone llegó tarde

“Pocos productos han sido lanzados con tal tormenta publicitaria como el iPhone de Apple.
Para sus muchos admiradores, Apple es más una religión que una empresa. Una iTost que bajara música mientras tostara el pan probablemente atraería el mismo tipo de atención mundial.
Pero eso no debe inducir a confusiones. Los grandes actores de la telefonía móvil, como Nokia y Motorola, no están seguramente mascullando en sus cuevas sobre la amenaza que se cierne sobre su negocio.
El iPhone es un chiche lujoso que atraerá a algunos fanáticos de los aparatitos. Pero en términos de impacto sobre el sector, es poco relevante.
Si los centímetros de columna y minutos de aire garantizaran el éxito comercial, Apple ya tendría en sus manos un éxito asegurado. En los últimos días fue imposible abrir un diario o visitar sitios web sin leer algo sobre el nuevo teléfono.
Por cierto, parece una bonita pieza. iPhone combina el iPod, un reproductor de música y videos, con un celular; y además tiene acceso inalámbrico a Internet para acceder al correo electrónico. En vez de ir por ahí con un teléfono para hacer llamadas, un MP3 para escuchar música y un Blackberry para ver el correo, se pueden tener las tres funciones en un solo aparato. Y, lo que es mejor, basta con un solo cargador.
En los Estados Unidos, saldrá en junio a 499 y 599 dólares, según la capacidad. Se podrían vender diez millones en el 2008, según el CEO de Apple, Steve Jobs.

Estructura
Pero no todo se puede vender sobre la base de una idea. "El iPhone no alterará sustancialmente la estructura básica del sector de móviles", dijo en un informe Charles Golvin, analista en Forrester Research Inc.
Hay tres razones por las cuales Apple probablemente no consiga un gran impacto en el mercado (y por las cuales es prematuro correr a deshacerse de las acciones de Nokia).
La primera es que Apple llega tarde a la fiesta. Si bien Apple no inventó la PC o el reproductor de MP3, en los dos casos estuvo entre los pioneros. De teléfonos no hay precisa- mente escasez. Ya existen grandes empresas que dominan ese espacio y que defenderán su parcela. Eso significa que Apple tendrá que pelear duramente cada venta.
La segunda razón es que el sector de la telefonía móvil depende de la cooperación con las grandes redes. Los teléfonos -especialmente los más costosos- normalmente se venden con un contrato de red.
En el Reino Unido, el proveedor subsidia el aparato y espera recuperar su dinero cobrando ridículamente caro por la transmisión de voz y datos. Pero Apple nunca ha sido buena trabajando con otras empresas. Si supiera cómo hacerlo sería Microsoft.
Además, sus rivales harán todo lo posible por impedir que las redes ofrezcan iPhones. A un gran operador como la británica Vodafone le encantaría tener la exclusividad para vender iPhone, por ejemplo. Pero ¿hasta dónde querría irritar a Nokia, y qué incentivos les ofrecerá Nokia para que no salgan con el aparato de Apple? Habrá muchas tratativas duras entre empresas que, entre sí, se conocen bien. Para Apple será difícil ganar esas negociaciones.

Producto defensivo
Finalmente, el iPhone es un producto defensivo. Básicamente está diseñado para proteger al iPod del embate de los fabricantes de celulares que les ponen reproductores de música a sus aparatos. Pero no es común que un producto defensivo funcionen: los consumidores se interesan por cosas nuevas, no por versiones recalentadas de cosas viejas. Y, además ¿cuál es el target? Por el precio y por tener correo electrónico podría aparecer como una herramienta de trabajo. Pero Apple es una empresa de productos para el consumidor. ¿La empresa donde usted trabaja aprobaría el gasto en un bonito celular nuevo simplemente porque se puede escuchar a Eminem en el camino a una reunión?
En cierta forma, es una vergüenza. La telefonía móvil se está convirtiendo en un confortable cártel entre los operadores de redes y unos pocos fabricantes. Sin duda vendría bien una nueva competencia venida de otro lado.

¿Qué tal un teléfono con menos chiches pero mejor para hacer llamadas? ¿O con baterías que no se agoten? ¿O con cargadores que no pesen tres veces más que el teléfono? Esa competencia no la traerá el iPhone. Apple venderá algunos a sus devotos, pero el iPhone no marcará un hito en el sector.”
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