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NEGOCIO O BURBUJA?

burbuja

La irrupción de blogs, redes sociales, wikis y otros sitios colaborativos en la llamada web 2.0 generan nuevas posibilidades de ganancias basadas tanto en el comercio electrónico como en la publicidad contextual. Tras la caída de las puntocom, surge un nuevo modelo de negocios. Varios emprendedores locales se sumaron a la ola, pero algunos advierten que se podría tratar de una nueva burbuja. ¿Ruido virtual o negocio real?
El Cronista. María Gabriela Ensinck.

Pero volvamos a la web 2.0, que por cierto está revolucionando el mundo de los negocios.

Como dicen Don Tapscott y Anthony Williams, autores de Wikinomics: “La producción de conocimiento, bienes y servicios está convirtiéndose en una actividad colaboradora donde cada vez pueden participar más personas. Esto amenaza con desplazar intereses arraigados que han prosperado bajo la protección de distintas barreras a la entrada, como los elevados costes que supone conseguir el capital económico, físico y humano necesario para competir”.

Es que, a diferencia del modelo de negocios de las “puntocom” (que explotó ruidosamente en 2000), sustentado en grandes inversiones iniciales (equipos de programadores, periodistas que desarrollaban contenidos, campañas publicitarias), si algo caracteriza a los emprendimientos de la web 2.0 es que la inversión inicial es muy baja: una computadora con conexión a Internet de banda ancha, un servicio de hosting (no hace falta tener un servidor propio, al menos al principio), y ya se puede arrancar desde el living o el garage (ver cuadro “Parecidas pero diferentes”).

Sin embargo, para que el negocio crezca hay que hacer una considerable inversión después, en base a rondas de inversiones y publicidad on line.

Nuevos ricos
La red social Myspace, que acaba de abrir sus oficinas en Buenos Aires, fue fundada por Thomas Anderson y Christopher DeWolfe en un Garage de Santa Mónica (Los Angeles, California) en 2003, y adquirida por Rupert Murdoch en 2005 por u$s 580 millones. En septiembre, cuando tenía 110 millones de usuarios, fue valuada en u$s 15.000 millones (55 veces sus resultados anuales), según el informe publicado en Enter IE “La sobrevaloración de las redes sociales en Internet”, realizado por analistas del Columbia Institute for Tele-Information.

Facebook, que actualmente tiene unos 70 millones de usuarios fue creada por el estudiante de Harvard Mark Zuckerberg en 2004, y vendió 1,6 % de su paquete accionario a Microsoft por u$s 240 millones (100 veces su facturación). Youtube, el popular sitio de videos creado por los veinteañeros Chad Hurley y Steve Chen a comienzos de 2005 fue adquirido en 2006 por Google en u$s 1.650 millones. En tanto, los blogs más populares de los Estados Unidos, como Boing Boing, facturan miles de dólares por publicidad cada semana.

Los emprendedores argentinos no se quedan afuera de esta movida. Y es así como Rodrigo Teijeiro recibió una inversión de u$s 1 millón por parte del grupo FNBox para crear Sonico, una red social que espera llegar a los 30 millones de usuarios a fin de año. El periodista tecnológico Leandro Zanoni, creador de Eblog y CEO de la agencia de medios on line Tercer Click acaba de firmar un acuerdo con Six Apart, una compañía norteamericana de comunidades on line con 36 millones de usuarios y 500 millones de páginas vistas al mes, para extender sus servicios a toda América latina.

En tanto, el periodista de negocios Claudio Destéfano creó un diario interactivo de negocios que llega por e-mail a más de 20.000 suscriptores financiado por la publicidad on line que le aportan más de 100 sponsors.

Ahora bien, ¿es sustentable el modelo de negocios de la web 2.0? Algunos analistas como el mencionado equipo de Enter-IE, Market Watch y publicaciones como Financial Times ya están advirtiendo sobre una posible nueva burbuja, con algunos pocos ganadores y millares de perdedores.

Las redes sociales están sobrevaluadas, advierten los especialistas. Las inversiones de capital de riesgo en las compañías web 2.0 pasaron en los Estados Unidos de u$s 70 millones en 2003 a u$s 1.350 millones en 2007. Sin embargo, el retorno de la inversión no se multiplicó al mismo ritmo, señala Financial Times.

Dos modelos diferentes
Si bien existen algunas similitudes entre el modelo “puntocom” y el web 2.0 (ambos se basan en Internet), hay varias diferencias que merecen destacarse. Esteban Mancuso, profesor de Entrepreneurship del MBA de la Universidad de Palermo, enumera las principales: “El modelo dotcom (1995-2000) se inició con la salida a la bolsa de Netscape y terminó con la explosión de la burbuja y la caída de muchas empresas cotizantes en Nasdaq, como la argentina El Sitio”, describe Mancuso. El financiamiento de esas empresas se hacía con grandes inversiones iniciales y rondas de capitalización, pensando en generar ingresos por publicidad (en ese momento limitada a banners y pop ups, no existía el modelo contextual de adword y adsense que introdujo Google), y comercio electrónico bajo sus tres modalidades: B2B (Business to Business); B2C (Business to Consumer) y C2C (consumer to consumer).

“Si buscáramos la causa del fracaso de la mayoría de estos emprendimientos, deberíamos encontrarlo en la ausencia de masa crítica de usuarios, la dificultad de los pagos on line, la falta de cultura de uso de Interntet como canal comercial, y la pobre conectividad”, analiza el docente de la UP.

Casi diez años más tarde, la Argentina tiene 16 millones de usuarios de Internet (contra cuatromillones que había en 2000); más de dos millones de conexiones de banda ancha, un crecimiento sostenido de la economía post crisis 2001, sistemas de pago on line seguros, y buenas cifras de crecimiento del e-commerce y publicidad.

En este nuevo contexto, las tecnologías de la web 2.0 permiten lanzar emprendimientos on line con muy baja inversión, creando plataformas para que los usuarios generen e intercambien contenidos. El nuevo modelo de negocios está basado en publicidad (anuncios contextuales, campañas hipersegmentadas e interactivas para los perfiles y comunidades virtuales), oferta de servicios (crear álbumes de fotos personalizados e imprimirlos, recargar el celular on line, alertas de cumpleaños, descargas de ringtones, videos o música, cotización de la Bolsa vía sms y otros). También en la generación de widgets, que son miniaplicaciones (generalmente juegos) para compartir en las comunidades virtuales. Sin embargo, cabe aclarar que el modelo de “pago por descarga de contenido” funciona en Europa y los Estados Unidos (la tienda virtual Itunes es un ejemplo, pero en la Argentina la cultura freenomic, por no hablar de piratería, han hecho que emprendimientos como 10musica.com (vinculado al grupo Hadad) no sea el éxito que se esperaba.

Según la publicación online Dirson, el blog Digg.com genera por Adsense unos u$s 250.000 mensuales, mientras que Facebook genera medio millón por día. En los Estados Unidos, la inversión en publicidad on line ya iguala a la publicidad radial. Sin embargo en la Argentina la realidad es bien distinta, ya que mientras el e-commerce moviliza $ 20.000 millones anuales, la publicidad on line apenas alcanza a los 120 millones, representando un 2,5% del total del gasto publicitario. De este monto, la mitad se cursa en publicidad en buscadores –Google y Yahoo!– y el resto va a los diarios on line, no porque sean los de mayor tráfico, sino por su poder frente a anunciantes.

Lo que fue y lo que viene
Con la explosión de la burbuja de las “puntocom”, muchas empresas desaparecieron, pero otras salieron fortalecidas. Es el caso de Mercadolibre, que “desde sus inicios incorporó los conceptos de la web 2.0”, explica Juan Martín de la Serna, gerente general de la compañía fundada por Marcos Galperín hace nueve años, con u$s 15.000 de inversión inicial y hoy mueve u$s 41 millones por día en Nasdaq. “Se trata de una plataforma colaborativa, donde la comunidad de usuarios juega un papel fundamental. El sitio sólo brinda un rol coordinador y administrador de esos intercambios. Nuestra cultura corporativa se rige por la lógica interactiva 2.0, y avanzamos hacia una lógica 3.0 con servicios como Mercadopago.com, donde los usuarios pueden aprovechar los beneficios del pago on line tanto para transacciones dentro de Mercadolibre como para las realizadas entre sus propios sitios web”, dice de la Serna.

“Actualmente, el uso de Internet y la conectividad de banda ancha están creciendo, lo que permite generar más negocios basados en la web”, dice Guillermo Tornatore, CEO de la compañía de hosting Dattatec. “Si bien se han generado modelos de negocios basados en adwords y adsense, lo que más ingresos genera es el comercio on line”. Mancuso, de Universidad de Palermo, coincide: “El e-commerce mueve un volumen mayor de dinero que la publicidad on line, por lo que los emprendimientos web 2.0 que sólo se sustenten en ella no son los de mejor futuro”.

Otra alternativa es combinar modelos tradicionales con conceptos web 2.0. Por ejemplo, en el llamado e-mail marketing, las herramientas 2.0 permiten conocer al usuario al que se le van a enviar los mensajes, de modo de no caer en la carpeta de spam. From Doppler, una empresa fundada por argentinos pero que arrancó en los Estados Unidos en 2004 con u$s 12.000 de inversión, brinda este servicio en toda América. “Hay clientes que mandan 1.500 mails por día y otros un millón, y reciben un reporte de cada campaña, dice Damián D‘Onofrio, uno de los socios. El secreto: conocer al destinatario y tener una lista depurada.

“Hoy se crean y financian compañías en Internet por montos menores que en la época de las puntocom”, dice Sebastián Parigi, profesor de la UCA y socio de la consultora MuyPR.

“Los blogs y las redes sociales suman millones de usuarios y potencialidades. Muchos crecerán con éxito y otros desaparecerán sin tanto ruido como la burbuja dotcom”.

Para Mancuso, un emprendimiento en la web 2.0 que aspire a un desarrollo importante deberá tomar a todo el mercado latinoamericano como target, ya que de lo contrario no podrá alcanzar una masa crítica.