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MIEDO A LA TECNOLOGIA

LA GENTE TODAVÍA LE TIENE MUCHO MIEDO A LA TECNOLOGÍA.
La Nación, Ignacio Escribano.
"Me abruma la diferencia entre la cantidad de gente que se mete y participa en Internet y la que no sabe prácticamente nada al respecto. Hay un desconocimiento y un miedo generalizado a usar la tecnología que me sorprende todos los días. Es más: me canso de escuchar a periodistas que dicen conocer y usar asiduamente las herramientas de la Red, pero que, en verdad, no las conocen. Si las usan, lo hacen mínimamente, de manera ridícula."
Francis Pisani, de 66 años, se expresa en un español airoso con ligero acento francés, su lengua natal (nació en París), y puede hacerlo con igual fluidez en inglés y portugués y, con algo menos de soltura, en italiano o japonés.

Doctor en Ciencias Políticas y Estudios Latinoamericanos por la Sorbona (donde también cursó estudios superiores en Sociología y Economía Política) y licenciado en Derecho Público, Pisani dicta cursos y conferencias sobre nuevos medios, redes sociales, tecnología informática y relaciones internacionales en las universidades de Berkeley y Stanford (Estados Unidos), en la Iberoamericana de México y en la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, de Colombia.
Actualmente, escribe para las ediciones online de El País (Madrid), Reforma (México) y Le Monde (París).
Sus artículos e historias han sido publicados por más de cien diarios y revistas en Europa, América, Africa y Asia.

"Nos comunicamos cada vez con más gente mediante mensajes cada vez más cortos. La abundancia de información viene acompañada de una tendencia a lo escueto. ¡Excelente! Pero la tensión entre breve y múltiple no está a punto de ser resuelta. Nada mejor para entenderlo que Twitter, última moda entre los adeptos a la Web 2.0", observa Pisani, rodeado de plantas, libros y pinturas de colores vivos, mexicanos, como su mujer.

-¿Qué sería utilizar Internet "mínimamente"? ¿Usar sólo Google y el correo, por ejemplo?
-Por ejemplo. Pero agregaría que en Google muchos ni siquiera saben usar las comillas, o cosas por el estilo. El uso que se le da es tremendamente limitado.
-Hace poco, dio un taller para periodistas de Le Monde. ¿Alguna anécdota al respecto?
-La conclusión casi unánime a la que llegaron varios de los participantes al finalizar el taller. "Nos sorprende que hayamos sido tan poco curiosos", dijeron. Otro ejemplo: ninguno de ellos conocía el sistema de ayuda que ofrece Google. Es decir: no saben preguntarle al sistema, cuando la respuesta está allí mismo.
-¿A qué atribuye ese fenómeno?
-A que tienen miedo.
-¿Miedo?
-Sí. Y me lo dicen. Tienen miedo. De los 34 que tomaron el último curso que dicté sólo tres o cuatro utilizaban flujos RSS. Es más: una persona me llegó a preguntar cuál era la diferencia entre Google y Firefox.
-¿Alguna observación sobre sus viajes de trabajo por América latina?
-Sí: que muchos pensaron hace un tiempo que no iba a hacer falta pagar el costo de aprender cómo usar toda la tecnología disponible. Ahora han comenzado a darse cuenta de que es indefectible hacerlo.
Se advierten dos tipos de actitudes: o se empeñan en aprender y aplicar la tecnología o se cierran aún más. Esa gente que tuvo la ilusión de que iba a poder prescindir de la tecnología se equivocó.
-¿Con qué argumentos se minimizaba el poder de lo digital?
-Uno de los más difundidos era que no iba a haber penetración suficiente en la región. Ahora, ¿quiénes leen diarios en América latina? Generalmente, la gente de clase media de las ciudades. Bueno, entre esa gente la tasa de penetración de Internet con banda ancha es bastante elevada. Sí, es cierto que todavía no se sabe cómo ganar dinero online , pero si uno se queda esperando a que todo se resuelva para entrar en el juego, cuando quiera participar tendrá a un montón de usuarios que ya migraron a otros sitios y estará varios kilómetros detrás del resto.
-¿Cuáles son "las cosas básicas" que no puede desconocer un periodista del siglo XXI? ¿Cómo subir un video, o saber qué es RSS, por ejemplo?
-¡Ni siquiera me refiero a eso! Estoy hablando de algo muy anterior. Aunque los RSS, sí, me parecen un punto básico y fundamental. Lo primero, para mí, sería entender y conocer las herramientas que ofrece Google, por la sencilla razón de que es sumamente fácil y, además, gratis. Cómo interrogar mejor un motor de búsqueda, cómo tener un documento online, cómo editar un documento de a dos? A ese tipo de cosas me refiero. Curiosamente, mucha gente, periodistas incluidos, desconoce que existe Skype o herramientas de comunicación online por el estilo, de incalculable valor y practicidad. Pero volviendo a los RSS, sí, considero esencial saber cómo buscar los flujos y organizarlos con alguna de las dos grandes vertientes, que son Netvibes y Pageflakes, o Google Reader, que para un periodista me parece todavía más amigable.
-¿Qué les enseña a los periodistas en sus cursos?
-Básicamente, cómo organizar la información y cómo encontrarla. En una segunda instancia, se profundiza en cómo publicar online, en lo posible, en formato multimedia, y no sólo en texto. Esto último, sumado a la creación de blogs, es un excelente ejercicio para los periodistas de la prensa tradicional.
-¿Recibe algún diario en papel?
-Ya no. Estaba suscripto a The New York Times, pero la verdad es que se me fueron las ganas de pagar los 600 dólares anuales.